sábado 31 de octubre de 2009

Raíces...



Partiendo desde donde me encuentro

Entramada de emociones
en alguna medida un significante cruce de caminos
entusiasmo, aceleración, centrada-descentrada,
en la técnica, en la imagen,
de pie, invertida, torsionada
camuflage de símbolos o insignias parentales?

Comienzo el ritual del número, postura, contrapostura
encuentro un ritmo, conciencia respiratoria.


Me detengo, descubro el sentido de la pausa en el pulso,
asciendo y desciendo en los espacios interiores


Templo del espíritu, caverna del instinto,
reposo del inconsciente...
instrumento de la energía vital, llave de la evolución

...

Aflojar en la voz, dejar que se quiebre.
Aflojar en el tiempo que nos apura y escuchar adentro la voz de otros ritmos. Aflojar la garra que nos lleva desde el cuello o que nos empuja desde la espalda.
El cuerpo que es siempre un grupo, con diferentes liderazgos, con portavoces, emergentes, chivos emisarios, coordinadores y observadores. Lo corporal que es residencia de mitos familiares y leyendas. Cada cuerpo encubre y descubre una leyenda corporal destinada a difundir los mitos familiares corporales. Qué mitos familiares arrastro?
El supuesto saber que es al mismo tiempo un supuesto poder.
El dolor que puede estar adormecido en el cuerpo del alma, también convocado para que su artesano pueda desarrollarse, examinando el cuerpo sin prejuicios con vocación de modificarlo.

Susana Kesselman