viernes, 12 de agosto de 2016

La respiración, la gran aliada (Ramiro Calle)





"Vive el fuego la muerte de la tierra, y el aire vive la muerte del fuego, el agua vive la muerte del aire, la tierra la del agua." Heráclito

"Cuando Neptuno quiere calmar las tempestades no se dirige a las olas sino al viento"
Antoine de Rivarol


Aire y Tierra: cuerpo conciencia
El inicio de la práctica

Desarrollo una conciencia más elevada centrada en mi estructura corporal, conectada con el cuerpo, la respiración y el movimiento.

Percibo el eje de apoyo, separando las piernas con el ancho de cadera, las garras en mis dedos se
relajan. Tomo conciencia de su estabilidad.

Elevo los dedos de los pies, los separo al máximo, permito que tomen distancia, cada dedo conserva su espacio y se enraizan firmes a la tierra. Reparto el peso equitativamente y afirmo los pies, sintiendo la fortaleza de tener un buen plante.

Recupero sensibilidad en la superficie de la piel de las plantas de los pies.
Conecto la energía de las plantas de los pies, de la tierra hacia el cielo.

Al mismo tiempo pongo energía en mis piernas y siento su fuerza...
Tomo conciencia de mi peso corporal flexionando las rodillas, siento el eco de mi propio peso de regreso.

La mirada libre en un punto distante. No permito distracciones. Concentro mi atención.
Siento como entra la energía por mis plantas y sube por todo mi cuerpo, la pelvis se mantiene flotando cuando las dos piernas están fuertes y las costillas halan hacia arriba con los hombros relajados.

Elevo los brazos sincronizados en forma alternativa y conjunta con el ritmo respiratorio poco a poco.
Sentir los brazos arriba me ayuda a expandir todavía más los pulmones, sin elevar los hombros.
La apertura en la espalda alta mejora mi respiración notablemente, percibiéndola fluída todo el tiempo.
Bajo lentamente los brazos y permanezco atenta.

Respiro.

La respiración me une al momento presente, focalizo respiración y percepción, ambas al presente y el ahora se hace eterno...

Sincronizo respiración y movimiento. Respiración pausada por nariz. Inhalo despacio y profundo, sintiendo la expansión abdominal y exhalo suave sacando todo el aire. Inhalo sintiendo como traigo energía al cuerpo y exhalo sin prisa, el ombligo hacia adentro limpiando el sistema , como si quisiera tocar mi columna con mi ombligo, a fondo.

Inhalo y expando energía, exhalo y libero.

La vivencia plena en cada instante. 
Cada inspiración es única e irrepetible, cada exhalación es única e irrepetible







La respiración, la gran aliada

Mientras hay cuerpo, hay respiración. La vida se abre con una inhalación y se cierra con una exhalación. Respiramos de 15 a 20 veces por minuto. Es la fuente de vida, el hálito primordial, la fuerza vital que hace posible todos los procesos físicos, psíquicos y le nexo entre cuerpo y mente.

Es un proceso involuntario, pero que puede hacerse voluntario; una función mecánica, que puede hacerse consciente. Su relación con la mente es tan estrecha que en la sabiduría del yoga se ha dicho que la mente es el jinete y la respiración es el caballo. El control de la respiración conduce al de la mente y el de la mente al de la respiración.

La esencia nutritiva de la respiración se conoce con el vocablo prana.

Es la potencia vital. Ni un gesto, ni una idea, ni un pensamiento o movimiento es posible sin prana. A través del dominio del prana yoguis avanzados influyen sobre el corazón, el pulso y el metabolismo. La respiración es la más importante fuente de prana, otras son la alimentación, el sueño, el descanso, las impresiones mentales y emociones.

La respiración consciente y profunda tiene por objeto abastecer al practicante de mayor cantidad de prana o fuerza vital. Fuerzas psicosomáticas pueden ser controladas mediante el dominio del prana.

El prana es "el cordón" energético con la energía cósmica.

La persona es un universo en miniatura o réplica del universo. Este microuniverso que somos está realimentado por prana. Sin prana, la muerte sobreviene, cuando prana no circula bien, hay una ruptura del equilibrio psicosomático y surgen determinadas enfermedades.

Hubo una escuela de yoguis, los pranavadins, extraordinariamente versados en el manejo del prana. Según ellos sin ejercicios de pranayama no hay verdadero yoga.

El prana es uno de los elementos vitales como lo son la tierra, el agua, el fuego o el éter. 
El prana vayu es el elemento aire y cursa por los conductos energéticos.

Además de la fisiología normal para los yoguis hay una fisiología sutil y el cuerpo físico se ve correspondido por el cuerpo sutil, con sus respectivos centros y canales de energía.

La energía cósmica se conoce por Shakti, y ésta se manifiesta en el ser humano como prana o fuerza vital y como simiente de iluminación o Kundalini. Prana es dinámica y Kundalini estática. 

Hay una estrecha conexión entre la mente, la respiración y la fuerza sexual.

El yogui aprende a reorientar estas tres potencias así como a desarrollar ese germen de Sabiduría o Iluminación que es Kundalini. Cuando Kundalini se va desplegando, permite al practicante  escalar dimensiones más elevadas de conciencia. El tiene que activar y dirigir idóneamente el prana y poner medios y técnicas para despertar a esa bella durmiente que es Kundalini y que al desplegarse muta la psique del aspirante y abre el ojo de su entendimiento correcto.

El prana es la fuerza que hace posible el funcionamiento de los órganos sensoriales y de acción. Es el ánimo (ánima) y el aliento. Cuando uno se siente escaso de ellos suele expresarse como "estoy desanimado" o "estoy desalentado" pero si en cambio uno se siente bien, dice "estoy animado", y es que cuando el prana funciona adecuadamente se siente estimulado el tono vital. Así es de importante el prana en nuestras vidas.

Es también poder interior, y muchas técnicas del yoga (asanas, pranayamas, savasana, meditación y otras) tienen por objeto la acumulación y distribución de prana. Por un lado, tenemos que abastecernos de prana y, por otro, evitar sus fugas, que vienen dadas por agitación, disgustos, preocupaciones, obsesiones y la deficiente atención a las fuentes de prana. 

El yogui trata de servirse de la sabia utilización de prana para estar fuerte y poder llevar a cabo el trabajo interior que le permita despertar Kundalini y conseguir estados superiores de conciencia que le acerquen a la Liberación, o sea a ese estado más allá de la actividad egocéntrica y que le hace percibirse a uno como la Totalidad.

Ramiro Calle


Hablame de un asana imprescindible en tu practica...



 Es necesaria la formacion reglada de profesores de yoga?



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