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lunes, 30 de mayo de 2016

Kakasana o postura del cuervo





No es cuestión de fuerza, ni cuestión de esfuerzo "en buena sadhana no hay esfuerzo"
(la palabra sadhana proviene de la raíz sadhan que significa método, camino, forma, técnica.)








Aproximación a Titibhasana

Mientras más pesadas tus caderas, más ligeras serán tus piernas... pero no dejes de cargar con tus brazos y levantar peso con tu cintura y abdomen al presionar las manos al piso, aprieta tus brazos con las piernas y mantén los pies activos. Respira! De lo contrario te pondrás duro como una roca y perderás el equilibrio






 


                                                                     Titibhasana






La verdad de la sadhana es cuando deja de ser sadhana







Es cuestión de paciencia y perseverancia en encontrar el punto de equilibrio en que las garras se enraicen y te sostenga el aire mientras el cuerpo se hace liviano como las plumas de un ave..





Es una postura de acción sobre todo el cuerpo, aunque de manera especial sobre las muñecas y los brazos. No es tan difícil como parece, pero sí requiere de la paciencia necesaria al principio, en busca del punto de equilibrio para mantenerse sobre las manos y levantar los pies del suelo. En la medida en que se fortalece la práctica puede incrementarse la duración de la inmovilidad del asana.











Beneficios

Fortalece las manos, las muñecas, los músculos de los brazos, los pectorales, los dorsales, trapecio y deltoides.
Fortalece y tonifica los músculos y órganos abdominales.
Aumenta la capacidad de resistencia de todo el organismo.
Mejora el riego sanguíneo.







Favorece el funcionamiento del hígado y del bazo.
Previene contra trastornos reumáticos.
Tonifica los pares de nervios espinales.
Estimula la musculatura del cuello.
Mejora la concentración. Aporta calma y claridad mental, mejorando el equilibrio y la estabilidad




Contraindicaciones y precauciones

No realizar esta postura o en algunos casos realizarla con mucha precaución si tiene usted una de las siguientes condiciones: síndrome del túnel carpiano, embarazo o limitaciones de la edad




Kakasana (el cuervo) y Bakasana (la grulla) son posturas muy similares en la forma, pero tienen diferencias sutiles a nivel energético, debido a las diferencias de alineación y el compromiso de los músculos en cada postura. En Bakasana, las rodillas se colocan lo más cerca posible de las axilas, mientras que ne Kakasana las rodillas se colocan sobre los codos. Así que los puntos de presión también son diferentes.



Técnica en kakasana

1. de cuclillas en el suelo con el coxis hacia la tierra, coloca las manos delante de ti, con los brazos entre las rodillas. Comprueba que las manos estén a la anchura de los hombros y sus dedos separados y extendidos completamente. Con el dedo pulgar ligeramente mirando hacia dentro crearás una buena base. Abre el corazón y lleva los hombros hacia atrás. Mantén la columna recta y alineada, tu centro fuerte y conectado. Respira unos segundos, larga y profundamente.





2. Flexiona ligeramente los codos hacia afuera, levanta la cadera y lleva las rodillas, en los dorsos de los brazos, sobre los codos. Evita que se cierren los hombros y mantén el corazón abierto.





3. Concéntrate en un punto fijo del suelo, frente a ti. Inhala, retén y elevando los pies, inclínate hacia ese punto llevando tu peso a las manos, moviendo tu centro de gravedad hacia adelante.
Al desplazar el centro de gravedad hacia adelante en busca del punto de equilibrio y alineación, exhala y mantén la postura durante 3 ó 4 respiraciones profundas activando segundo y tercer chakra.






4. Para deshacer la postura, exhala y relaja los músculos. Deja que tus pies caigan suavemente sobre el suelo. Vuelve a cuclillas y alinear la espalda vertical.





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